ALMA MATER




Como integrantes de MAE estamos inmensamente agradecidos al legado de Yolanda Ibarra, la creadora.

En esta sesión, a través de estas entrevistas, recordamos su espíritu y una parte de ese legado que creó en el transcurso de su vida gracias al gran amor que tenía para todos los seres.

Ella partió en diciembre de 2005, sin embargo, acá está enseñándonos mucho todavía. ¡Gracias!


LOS CHEFFS de “El Gourmet Natural”
YOLANDA IBARRA

Aunque suene reiterativo, ella es otra saludable cuán afable exponente de lo bueno que puede ser un cambio de actitud en la vida. Recuerda con precisión que éste ocurrió en 1969.
Vivía cansada, desganada; aunque tenía una empresa, no trabajaba. Fumaba, bebía alcohol (aunque no en exceso) comía mucha carne, ingería todo tipo de remedios, especialmente pastillas para dormir. Un buen día por medio de la encargada de su negocio llegó a sus manos el libro “Sois todos sanpaku” de George Oshaw, que a su vez había sido leído por el marido de esta señora, quien había seguido una dieta macrobiótica por problemas de salud.

“El libro me engancho – recuerda Yolanda- e hice la dieta seca en base a arroz integral, como recomienda Oshawa. Y desaparecieron todos mis problemas, me sentí bien y por primera vez en la vida, con ganas de trabajar.”
Y lo hizo de forma generosa, difundiendo a los demás lo que la había beneficiado. Así fue que se formó la Sociedad Macrobiótica Argentina, de la que ella fue la primera presidente.
“Pero Asociación Civil – aclara- pues existía la Asociación integrada por científicos que presidía el Dr. Evelio Gaglio.”

GN: ¿Ustedes qué hacían?

Yolanda: Asesorábamos a quienes se acercaban y para ejemplificar de una manera clara y contundente, abrimos un comedor, en Callao y Corrientes, semiescondido, en un primer piso, arriba de la Academia.”

GN: Más bien insólito. Los extremos se tocan. ¿Estaban también a cargo de la cocina?

Yolanda: Nunca había cocinado antes me enseño Carmen Torres, quien además de ser una experta era hija del traductor al español del libro de Oshawa.

GN: ¿Qué preparaban?

Yolanda: Empezamos con recetas japonesas. Las hacíamos al pie de la letra, pero pronto nos dimos cuenta de que era mejor adaptarlas al gusto local, con ingredientes locales. Al fin y al cabo, el propio Oshawa afirma que se deben emplear alimentos conseguibles en 100km a la redonda. Esto horrorizo a los macrobioticos ortodoxos, un grupo que había ido al Brasil, donde está el centro del profesor Kikuchi. Pero nosotros somos occidentales, Yang, vivimos en otro hemisferio, en un continente que ofrece productos autóctonos distintos de los que adquieren los japoneses y no por eso menos buenos. Cómo el tomate, tabú para los macrobióticos.

GN: ¿Por qué?

Yolanda: Porque es Yin, que tiene demasiado potasio. Pero es una planta de verano, época en la justamente necesitamos potasio. La naturaleza es sabia.

GN: ¿Estuviste al frente de varios comedores naturistas?
Yolanda: Sí, incluso colaboré con Angelita al principio de la Esquina de las Flores, hasta que finalmente recalamos aquí en Oasis.

GN: ¿Qué es el comedor del MAE (movimiento Argentino Ecológico) del que sos fundadora? ¿Cómo fue eso?

Yolanda: Me pareció que aunque uno comiera cereales y verduras en abundancia, no serviría de mucho si estos nos llegaban contaminados por plaguicidas y fertilizantes químicos. Fundamos el MAE para asumir una actitud integral más allá de la cocina y la comida.
GN: No son pocas las campañas que han hecho a favor de distintas causas en pro de la ecología
Yolanda: Ahora estamos haciendo una contra el problema grave que significa la irradiación de vegetales comestibles con rayos gama (cesio 132 para ser exactos) hasta ahora les ha tocado al ajo, las papas, frutillas y cebollas. Consideramos que esto es innecesario y peligroso. Pedimos que por lo menos se nos informe qué productos han sido o no irradiados.

Comer Sano (1982)

Revista Tal Cual (Marzo 1984)

Revista Nocturno (Septiembre 1983)

Las Mujeres de la Nueva Era
(Abril 1992)

Para “El Cronista” María Teresa Morresi
A las mujeres les costó ganarse un lugar en el ámbito laboral. No les resulto sencillo el reconocimiento de su capacidad, ocupar puestos jerárquicos, conducir empresas, actuar en política y equiparar sus ganancias a las de los hombres. Pero hay un campo en el que no tienen y avanzan sin problemas. Son reinas y señoras en las actividades alternativas, antiguas o modernas, que tienen un fin inamovible: armonizar cuerpo, mente y entorno.
Así, Silvia Argerich le pone acción a la ciencia con su enseñanza, Yolanda Ibarra crea conciencia ecológica, Norma Osnajanski hace un periodismo que toma como fuente primordial la experiencia individual, Julia Gilmoer muestra cómo bucear por el ser a través del yoga, Perla Jacobowitz enseña a fortalecer el organismo con la alimentación natural, Alicia Dellepiane explica cómo descubrir que no hay límites dentro del ser humano y María Padilla a tener fe. Todas creen en la potencialidad del hombre, en la necesidad de vivir con una actitud más responsable y con absoluta conciencia. Son, en definitiva, un grupo de mujeres que se sienten responsables por el futuro de la humanidad y por la calidad de vida que les dejarán a sus hijos. Son las representantes de “Un hábitat saludable”

Yolanda Ibarra
Pionera en el campo de la ecología Yolanda Ibarra creó en noviembre de 1982 una de las primeras organizaciones no gubernamentales argentinas dedicadas a difundir y a investigar sobre la problemática medioambiental. No por casualidad decidió militar activamente en esta área. Tras indagar y practicar distintos regímenes alimenticios naturistas (macrobiotico, vegetariano) llegó a la conclusión de que la calidad de vida no mejora sólo comiendo mejor. “De poco sirve llevar una vida saludable- sostiene- si estamos en un mundo, en un hábitat que se deteriora a pasos agigantados. Donde el agua y el aire están contaminados, donde la tierra se erosiona y las especies se extinguen, en la mayor parte de los casos, por culpa de las acciones de los hombres. Para alcanzar un bienestar verdadero, que es lo que en realidad interesa, es imprescindible tomar conciencia de la importancia que tiene proteger la vida: cada acción de la naturaleza, de la gente, repercute sobre la siguiente, sobre la totalidad”.
Este comienzo suyo por la alimentación hizo que eligiera como epicentro de su batallar un restaurante naturista, el Oasis. “Aprender a comer bien- dice- es el primer paso para generar un cambio de actitud ante la existencia”. Combativa, junto a sus seguidores (profesionales de todas las áreas del conocimiento) han efectuado innumerables denuncias (venta local de medicamentos prohibidos en el extranjero, también de agroquímicos, comercialización de frutillas y papas contaminadas, matanza de lobos marino y contaminación del Riachuelo entre otras) encabezo manifestaciones públicas y en el MAE, organiza talleres de reflexión sobre temas ecológicos y cursos para educadores. Yolanda Ibarra, con su sonrisa generosa, sigue adelante. No se amilana ante los fracasos, ante la sordera de muchos. Continúa poniendo su grano de arena para lograr una sociedad alternativa. “Pugno – sostiene- por el desarrollo integral de todos sus miembros”.

Los ritmos de la naturaleza
Revista: Lo mejor (Octubre de 1997)

Yolanda Ibarra, presidenta del Movimiento Argentino Ecológico (MAE)
“Hay que descartar siempre las cáscaras de las frutas porque son tóxicas”, aseguró Yolanda Ibarra, presidenta del MAE. En diálogo con LO MEJOR, Ibarra describió las tendencias dentro de la alimentación naturista, y señaló las enfermedades que causa una mala alimentación.
Cómo desintoxicar el organismo. Qué comer y cuándo. Las bondades de una comida sana y natural, “alejada de las sustancias tóxicas”.

-¿Qué es el naturismo?
– El naturismo es una forma de vida que sostiene la necesidad del retorno a la naturaleza. La finalidad es hacer al hombre sano, suministrándole alimentos que nutran los tejidos y que estimulen las funciones orgánicas, pero sin utilizar productos tóxicos.
-¿Cuáles son las tendencias dentro del naturismo?
-La dieta vegetariana, que se basa exclusivamente en el consumo de vegetales y frutas frescas. Luego, la lacto-ovo-vegetariana, que admite en su dieta el huevo y los lácteos. El crudivorismo
es aquella dieta que consiste en el consumo de frutas crudas, ensaladas vegetales y semillas de árboles, sin cocción. En esta línea también está el frugivorismo, que consiste en una dieta de frutas frescas y secas. La macrobiótica, por su parte, equilibra los alimentos Yang (sodio) y Yin (potasio).
-¿Y la dieta disociada?
-La dieta disociada se basa en los ritmos de la naturaleza y en una combinación adecuada de los alimentos.
-¿Cuáles son los problemas que causa una mala alimentación?
-En el adulto, uno de los problemas es el estreñimiento, consecuencia del consumo de alimentos
refinados a los que se les ha eliminado la parte fibrosa, o por no consumir suficiente cantidad de frutas y verduras. El resultado es el aumento de enfermedades como el cáncer de colon, apendicitis, obesidad o diverticulosis intestinal.
-¿Cómo hay que consumir las frutas para lograr una dieta adecuada?
-Conviene tomarlas en ayunas, al levantarse. Son como un detergente que limpia el organismo. Pero hay que cuidar de no utilizar la cáscara, porque tiene una sustancia cancerígena. Salvo
que sean orgánicas, las frutas están pintadas para hacerlas más atractivas. Esas cáscaras no se pueden usar ni para cocinar ni para preparar infusiones, ya que son altamente tóxicas. Las manzanas, por ejemplo, tienen siete pasadas de veneno. Por eso hay que lavar bien, pelar, y descartar la cáscara.
-Con la carne pasa algo similar…
-La carne también es tóxica, porque le ponen sustancias químicas para conservar el color y para que no se descomponga. La carne de pollo es peor, porque además contiene hormonas.
-¿Y la leche
-La leche de vaca sirve para alimentar un ternero que va a pesar 200 kg. Tener en cuenta esa idea simplifica bastante las cosas. Se trata de una leche muy pesada que le hace daño a los niños, a todos en general. Los lactantes, además, poseen una enzima que les permite asimilar bien la leche materna. Esa enzima los adultos ya no la poseen.
-¿Cómo hay que hacer para desintoxicarse?
-Lo ideal es consumir frutas frescas o jugos recién exprimidos por la mañana; al mediodía jugos
de verduras, como por ejemplo el de repollo; y por la noche un alimento, una proteína o un carbohidrato. Lo que siempre hay que recordar es no mezclar los alimentos, sino consumir
uno por vez. Y si se va a consumir carne, hacerlo siempre acompañada de una buena ensalada.