Benevolencia y relaciones sociales

La benevolencia (REN) y las relaciones sociales

En repetidas ocasiones solemos sentir que las diferentes situaciones que se presentan en nuestra vida y la forma de relacionarnos socialmente no tienen soluciones fáciles y pacíficas, o por lo menos eso es lo que el ego suele presentarle a nuestra mente. En este caso nos enfocamos en la virtud de la benevolencia, la cual suele ser un verdadero salvavidas. El origen de la palabra, en términos generales, viene de “desear el bien”,

¿Y quien no desea eso? La solución es fácil, 

y proviene de nuestro interior, lo que necesitamos es un poco de voluntad para ganarle a nuestra propia mente en ese conflicto con el ego y sus limitaciones.

Todos queremos que nuestras relaciones humanas sean agradables y placenteras, pero por desgracia, muchas veces se presentan de una manera diferente, y es nuestro trabajo generar ese cambio positivo, debido a que todas nuestras relaciones también forman parte de nuestro desarrollo como personas. ¿No sería todo mucho más simple si comenzamos aportando esa positividad desde el comienzo? 

Imaginemos que organizamos un gran evento, si logramos que todos los invitados se sientan cómodos y contagiados por nuestra energía positiva, cada uno de ellos te parecerá una excelente persona. Y así de simple resulta ser, el inconveniente surge cuando nuestra propia mente proyecta lo contrario y nos limita.

Hacer el bien siempre va a traernos satisfacción, pueden hacer la prueba y ayudar a alguien, a quien, de manera inocente, sin dejarnos nublar por el juicio. Después de eso, el bienestar interno es automático, debido a que la energía que generamos es la que nos llena.